CRISIS MORAL

Una coyuntura de cambios, que literalmente viene desestabilizando la sociedad que conocemos ahora.

Batalla entre el bien y el mal.
Batalla entre el bien y el mal.

En Venezuela estamos atravesando, más allá de la crisis económica, una grave crisis moral. Crisis moral que se agrava con la progresiva desaparición de los valores y la no puesta en práctica de las buenas costumbres, esas que nuestros antepasados ponían en práctica, y que permitían vivir en un sano equilibrio de respeto y solidaridad, que era resumida en progreso y sano entendimiento, mas allá de las diferencias políticas y religiosas de esas épocas conservadoras.

 

 

Crisis moral que comienza en el hogar, debido a la mala gerencia de los padres, padres permisivos que están haciendo de sus hijos una carga negativa para la sociedad, estoy totalmente seguro que los delincuentes se forman en el hogar, luego de formados salen a la calle a llevar a cabo actividades delictivas, y luego que están inmersos en ese mundo de lujuria, placeres y ausencia total de las responsabilidades, la mayoría a temprana edad comienzan a caer presos, y de ahí para adelante siguen sumándole a su prontuario policial.

Dia a dia la delincuencia le da menos espacio al ciudadano de bien.
Dia a dia la delincuencia le da menos espacio al ciudadano de bien.

Yo no soy economista, tampoco soy político. Lo que si soy es un ciudadano que trabaja fuertemente, día y noche. Venezolano, que no tiene que ser ni economista y tampoco político para saber que también aparte de la crisis moral estamos atravesando, existe una grave crisis política y económica. Crisis política debida a la ausencia de un liderazgo fuertemente establecido y aceptado por la mayoría de los venezolanos, la misma que nos ha llevado a una grave crisis económica.

 

 

Se nota, la falta urgente de un consenso colectivo, donde las partes políticas que están llevando las riendas de país se pongan de acuerdo, para poder hallar las posibles soluciones  a los problemas  que la mayoría de los venezolanos estamos sufriendo. Se nota y se siente el irrespeto de la sociedad, sobre los cuerpos de seguridad, que aunque sé que están haciendo la mayoría un buen trabajo,  no es suficiente.

El dinero alcanza para muy poco.
El dinero alcanza para muy poco.

Falta atacar directamente las mafias que están funcionando a sus anchas, con dinero proveniente de las drogas, el secuestro y la extorsión y que sabemos que existen, para ir bajando el índice delictivo y el riesgo país. Venezuela es uno de los países más violentos del mundo, técnicamente asumo que vivimos en una guerra, porque en un país normal no matan un ciudadano cada 30 minutos.  

 

 

Ya aparecieron los linchamientos, “El pueblo se arrechó” y esta auto- gestionando la soluciones a sus problemas. El pueblo se arrecha y toma medidas extremas en casos extremos, el pueblo se está solventando problemas de la manera no correcta pero que les funciona, cuando debería ser diferente al existir autoridades, responsables de llevar paz y seguridad a esos sitios donde el pueblo ya no aguanta más que día a día pide a gritos. 

Pueblo organizado.
Pueblo organizado.

Venezuela no es un país fácil, además que hay una cantidad incalculable de sinvergüenzas mal llamados “Bachaqueros” que se dedican a comprar barato y a vender caro, personas que forman parte del pueblo, personas que juegan con la necesidad de los demás venezolanos, y que para mí como para muchos otros ciudadanos son unos vulgares delincuentes.

En fin, deberíamos ir intentando corregir la grave crisis moral que estamos atravesando ahorita, para que las medidas que se tomen a nivel gubernamental sean efectivas, y no vayan prelando con los intereses de unos cuantos, porque de nada vale pedirle a un corrupto que solucione los problemas que le están llenando el bolsillo.  ¿Por qué? Pues es muy fácil responder esta interrogante. ¡Le están llenando el bolsillo! Fin.